 |
|
|
Nuestra Historia
En el año de 2001 María del Socorro Ramírez González, Coco como le dicen los niños, comienza el trabajo el que llega a ser posteriormente Casa Hogar Hijos de la Luna.
Recibió en su casa a dos hermanitos, a una pequeña niña de 1 año 5 meses y a su hermano de 7 años, mientras su madre—mujer soltera y de escasos recursos que quedo en Oaxaca sin familia y sin apoyo—se iba a trabajar. Poco a poco, algunas otras madres con apuros similares fueron dejando a sus pequeños.
Todos los niños que se han recibido en la Casa Hogar han sido activos de noche, esto es, que todos ellos permanecen despiertos por la noche y la madrugada, y duermen durante el día por la agenda de trabajo de sus madres. Algunos niños llegan a la Casa Hogar con problemas serios de salud—la desnutrición, aflicciones de la piel y síntomas nerviosos. También pueden demostrar comportamiento antisocial, problemas de lenguaje y aprendizaje y los efectos del abuso. Sin embargo, en general la salud física y mental de los niños mejora dramáticamente bajo el cuidado cariñoso de Doña Coco, dentro un espacio que es probablemente el ambiente más seguro y sano que han conocido.
Doña Coco les pide una contribución a las madres, dependiendo de sus posibilidades, por lo menos lo suficiente para cubrir el costo de la comida de su hijo, aunque no todas llegan a dar este apoyo. Ningún niño es rechazado si hay lugar para ella o él, aunque si la contribución de la madre es mínima.
Lo más importante que siempre ha solicitado Doña Coco para los niños, es que al menos sus madres los visiten y compartan al lado de sus hijos el tiempo suficiente para que los pequeños las reconozcan y deseen su compañía.
Han pasado ya, muchos años en los que Doña Coco y su familia, su esposo e hijos, quienes han apoyado el proyecto desde el inicio—se ha dedicado al cuidado de niños que se encuentran en situaciones de alto riesgo con sus padres. El éxito del proyecto refleja su compromiso con los niños bajo su cuidado.
|
|
|
|
 |
|